El domingo 19 de junio se celebrarán elecciones en Andalucía, la comunidad autónoma más poblada del Estado y la tercera en aportación a la riqueza del país, y también la que registra las mayores tasas de desempleo y pobreza. La izquierda y la derecha se juegan mucho en estas elecciones que podrían marcar un nuevo rumbo inmediato al futuro político del Estado español.

Las nuevas revelaciones de espionaje contra el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de defensa, Margarita Robles, confirman lo que escribimos en un artículo anterior sobre el carácter del aparato del Estado y de los intereses capitalistas asociados a él. Son elementos ajenos a la clase trabajadora que escapan a nuestro control y que representan una amenaza para las libertades democráticas.

La cerrazón patronal a la negociación de convenios satisfactorios para los trabajadores no se circunscribe a las empresas más pequeñas o de sectores periféricos. Las grandes empresas industriales también se ven afectadas, como en el caso de Mercedes Benz, lo que ha obligado a los obreros de Mercedes a tomar el camino de la lucha para responder a la provocación patronal.

El precio de la electricidad subió un 80% en un año según el INE, la gasolina es un 50% más cara, los aceites de consumo doméstico un 30% etc...la inflación cerró el mes de marzo con un incremento del 9,8% y la previsión del Banco de España es que la subida media de los precios se mantenga en el 7,5%. Esta alza dramática de los precios está castigando duramente a las familias trabajadoras.

El pasado 28 de abril se cumplieron 30 días continuos tras el inicio de la huelga de hambre emprendida como medida extrema por Asier Guridi Zaloña –exiliado político vasco que se encuentra en Venezuela en condición de refugiado– tras la negativa del Estado español y de las autoridades del Consulado General de España en Caracas a concederle su pasaporte.