Este año se cumple el 40º aniversario del que fue, sin duda, el año decisivo de la llamada Transición. En el año 1977 tuvieron lugar los asesinatos de Atocha, que elevaron la temperatura revolucionaria de la sociedad a su grado máximo, la legalización de los sindicatos y de los partidos de izquierda, entre ellos el PCE; la celebración de las elecciones semidemocráticas del 15 de junio, así como la firma de los infames Pactos de la Moncloa, que sellarían la traición a las expectativas populares despertadas a la muerte del dictador.

sucesos vitoria aniversario 3 de marzo. pan, trabajo, techo, justicia y dignidad

Cuarenta y un años después seguimos reclamando justicia para los cinco trabajadores asesinados, reivindicando el reconocimiento de nuestra aportación a la recuperación de las libertades, y socializando las lecciones de una lucha en condiciones extremas bajo la dictadura.

“Aunque los pasos toquen mil años este sitio, no borrarán la sangre de los que aquí cayeron”. Aquella mañana, limpia y fría, la huelga general era seguida de forma masiva. Nada hacía presagiar la hondura de la tragedia, ni nadie esperaba un crimen tan salvaje. Durante dos meses de huelga, seis mil trabajadores fuimos el ejemplo más concluyente de que la ruptura con el franquismo era posible. 

transico2Al calor del debate de investidura de Rajoy con el apoyo implícito del grupo parlamentario socialista, ha resurgido una vez más el papel de la llamada Transición española y de los dirigentes de la izquierda, como Santiago Carrillo, en aquella época. Aprovechamos la ocasión para publicar un extracto del prólogo del marxista británico Alan Woods al libro de Félix Morrow sobre la revolución española de los años 30 ("Revolución y contrarrevolución en España"), donde aborda el papel de la Transición y, en particular, la responsabilidad en la misma de la entonces dirección del Partido Comunista de España.

el rey y francoEl 20 de noviembre se cumplen 40 años de la muerte del dictador Francisco Franco. Dos días, más tarde, el 22 de noviembre se cumplen también 40 años de la coronación de Juan Carlos –elegido por Franco como su sucesor en 1969– y de la reinstauración de la monarquía borbónica. Ambos sucesos fueron el punto de partida de lo que la historia oficial decidió llamar “la transición a la democracia”. Ofrecer un análisis marxista, es decir, un análisis desde el punto de vista de los intereses generales de los trabajadores, que expliquen estos acontecimientos y la caída de la dictadura franquista, es fundamental en estos momentos, pues durante este último periodo toda una nueva generación de millones de jóvenes se ha incorporado a la vida activa de la sociedad sin haber tenido una experiencia directa de aquellos acontecimientos.

Cartel documental Montejurra76Estella-Lizarra, emblema del carlismo, es una ciudad de Navarra que no alcanza los 14 mil habitantes. Lo que aquí sucedió a partir de 1976, es muy ilustrativo de lo fue la llamada Transición.

La aguda crisis del régimen político nacido en 1978 ha vuelto a fijar la atención general en la llamada Transición Democrática, el proceso que abarcó desde la muerte del dictador Franco en noviembre de 1975 hasta la histórica victoria del PSOE en las elecciones de octubre de 1982. Conscientes de su desprestigio, el régimen actual, la Monarquía y la clase dominante están tratando de recuperar la credibilidad y autoridad perdidas recurriendo a la tergiversación histórica más escandalosa. En este texto, hacemos un análisis marxista de aquellos acontecimientos donde tratamos de restaurar la verdad histórica desde el punto de vista de los verdaderos protagonistas que hicieron posible la caida de la dictadura y la conquista de las libertades democráticas que, a duras penas, seguimos manteniendo: los trabajadores y el movimiento obrero, el movimiento vecinal en los barrios y pueblos, la juventud, y la mujer trabajadora.