La masividad del paro del 25 de junio demostró la clara voluntad de lucha de los trabajadores y sectores populares castigados por un gobierno que no ha tenido ni tiene miramientos en avasallar profundas conquistas que llevaron años de lucha.

Ayer, 14 de junio la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la legalización del aborto, después de casi 20 horas de votación, fueron 129 votos a favor, 125 en contra y una abstención. Pero esa aprobación es el resultado de una lucha extensa y masiva de la juventud contra la violencia de género, desde el año 2015, con las movilizaciones que comenzaron tras el asesinato brutal de Lucía Pérez. El movimiento se conoció como #niunamenos. El proyecto de ley de interrupción voluntaria de embarazo llegó nuevamente al congreso en marzo de 2018. Pese a que diversos proyectos a favor de despenalizar el aborto han sido presentado siete veces desde el año 1983, esta  fue la primera vez que consiguió llegar al plenario para su votación. Ahora, el proyecto de ley debe votarse en el Senado dentro de unas semanas para que sea sancionado, aunque es improbable que sea rechazado en esta cámara.

La crisis del capitalismo argentino se expresa en términos económicos en un retroceso de todas las variables de la economía, y en términos políticos en un ataque a todas y cada una de las conquistas logradas tras el Argentinazo de diciembre de 2001.

Las jornadas de diciembre pusieron blanco sobre negro la nueva etapa abierta en Argentina. Los acontecimientos producidos por la implementación, por parte del gobierno de Cambiemos (la plataforma política del gobierno derechista del presidente Mauricio Macri), de las reformas jubilatoria, tributaria y laboral ha generado una conmoción sin precedentes en la sociedad transformando la situación política. 

La ofensiva desatada por la gestión Macri no encuentra precedentes en la historia Argentina. Muchos hacen hincapié que la actual crisis encuentra su similitud de la década de los ’90 cuando la ofensiva neoliberal campeaba el planeta.