La protesta del domingo 8 de septiembre amenaza con llevar el movimiento de Hong Kong en una dirección reaccionaria, abiertamente pro-imperialista estadounidense. Esto es extremadamente peligroso para el movimiento y debe ser rechazado firme e inequívocamente.

El movimiento de masas en Hong Kong acaba de ganar su demanda clave: la retirada del odiado proyecto de ley de extradición que le permitiría al gobierno de Beijing la extradición a China continental de cualquier persona sospechosa de criminalidad. Pero ninguna de las otras cuatro reivindicaciones, como la de una investigación independiente sobre la brutalidad policial, se ha conseguido aún.

El 16 de junio, sólo una semana después de la última marcha de un millón de personas que tuvo lugar en Hong Kong, hubo una segunda protesta masiva.Según los principales organizadores del Frente Civil de Derechos Humanos, hasta dos millones de personas se unieron a la marcha ayer. A juzgar por las imágenes y las cifras disponibles, así como por lo que he visto, es totalmente creíble que esta protesta sea mayor que la del domingo anterior.

Las medidas draconianas del gobierno de Modi con respecto a Cachemira han provocado una conmoción en toda la región. El 5 de agosto, el estatus de 70 años del disputado Estado indio de Jammu y Cachemira fue revocado por una orden presidencial. El acuerdo constitucional existente también fue revocado repentinamente sin ningún proceso democrático.

Hoy [12 de junio], cientos de miles de ciudadanos de Hong Kong marcharon desafiando de manera combativa el ‘proyecto de ley de extradición’ que otorgaría a China el poder de poner a cualquier ciudadano de Hong Kong bajo custodia en China continental. Solo tres días antes, el domingo 9 de junio, se produjo la que podría ser la mayor manifestación en la historia de Hong Kong. Según los organizadores, un millón marchó por las calles húmedas de la ciudad, lo que significa que uno de cada siete ciudadanos de Hong Kong se manifestó. 

En la medida que el gobierno de Hong Kong se mantenía inamovible en sus posiciones, con su Jefa de Gobierno Ejecutiva, Carrie Lam, ausente ante la opinión pública durante días, los llamamientos a favor de una huelga general han resurgido en las últimas semanas. Así, una huelga general organizada espontáneamente ha tenido lugar este lunes 5 de agosto, junto con manifestaciones masivas planificadas en siete distritos. 

Los resultados de las elecciones generales en la India, celebradas entre el 11 de abril y el 19 de mayo, sorprendieron a mucha gente en todo el mundo ante la victoria abrumadora del partido fundamentalista hindú de derechas BJP, encabezado por Narendra Modi. El BJP, un partido que ahora cuenta con el apoyo de las grandes empresas y que tiene una larga historia de políticas anti-obreras y raíces en el RSS (una organización fascista) se ha convertido en el segundo partido en la India que forma gobiernos consecutivos, después del Partido del Congreso.