En las últimas dos semanas, olas de protestas heroicas se han extendido rápidamente por los  pueblos y ciudades de todo Irán. Esta fue una erupción espontánea de rabia por parte de la juventud de clase media-baja y de la clase obrera contra la pobreza, el aumento de los precios y la indigencia, así como contra la riqueza y la corrupción de la élite iraní, en particular del clero. Se estima que 21 personas han muerto en las protestas hasta ahora y más de 1.700 han sido detenidas. Inmediatamente, los líderes occidentales desde Washington a Londres levantaron un coro defendiendo los derechos humanos del pueblo iraní.

Ayer continuaron por quinto día consecutivo las protestas en todo Irán. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad han adoptado una postura más dura. El quinto día las protestas parecieron haber disminuido ligeramente en tamaño, en parte debido a la creciente represión y en parte debido a la falta de un punto focal tangible para el movimiento. El régimen también ha reducido en gran medida el acceso a Internet y las comunicaciones, y también está claro que no se está informando de muchas protestas, en particular de ciudades y suburbios más pequeños.

"La suerte de los jóvenes árabes está empeorando: se ha vuelto más difícil encontrar un trabajo y es más fácil terminar en una celda. Sus opciones son típicamente la pobreza, la emigración o, para una minoría, la yihad. Sorprendentemente, en el sistema quebrado de Egipto, los graduados universitarios tienen más probabilidades de estar desempleados que el resto del país casi analfabeto". (The Economist, agosto de 2016).

El miércoles, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró que reconocería oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel. Esto revela la verdadera naturaleza de las llamadas conversaciones de paz. En un discurso pronunciado en la Casa Blanca, Trump dijo: "He determinado que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel. “Si bien los presidentes anteriores hicieron de esto una gran promesa de campaña, fallaron en cumplirla. Ahora, estoy cumpliendo. Mi anuncio de hoy marca el comienzo de un nuevo enfoque al conflicto entre Israel y los palestinos".

Desde hace un mes, Catar ha estado siendo bloqueado por sus vecinos del golfo Pérsico Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahréin, que junto a Egipto han cortado todas las relaciones diplomáticas con aquel país. Estos eventos han iniciado una situación de crisis en la región del golfo, que es vista con inquietud por las grandes potencias mundiales.

(Nota: Tal parece que, como predijimos, un acuerdo impulsado por la administración estadounidense está teniendo lugar, pero esto no cambia nada fundamental para este artículo, que fue escrito hace unos días)

El pasado 21 de noviembre se hicieron públicas dos declaraciones sobre el final de la guerra contra el Estado Islámico en Siria. La primera fue realizada por Vladimir Putin, en una reunión con Bashar al-Assad en Sochi, la segunda la hizo Qassem Suleimani: el general iraní al frente de las Fuerzas Quds (la Guardia Revolucionaria Islámica). Ambos, casi simultáneamente, declararon que "el terrorismo ha sido derrotado" en el país.

"No olvidemos que esta guerra se libra en nuestro nombre, nosotros, los trabajadores marroquíes, los campesinos y los jóvenes, no olvidemos que las Fuerzas Armadas Reales han estado involucradas en un montón de bombardeos y vandalismo desde el primer día de su lanzamiento. El régimen participa oficialmente con 6 aviones de combate y 1.500 soldados. El número real es ciertamente mucho más alto"